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¿Cómo afecta el sobrepeso y la obesidad la fertilidad?

El sobrepeso y la obesidad afectan a todos los ámbitos de la salud, incluyendo la fertilidad, tanto en el varón como en la mujer. En el caso de la mujer, el sobrepeso produce una serie de desórdenes endocrino- metabólicos que pueden traducirse en alteraciones en el ciclo menstrual que lleven a la ausencia de ovulación. En las mujeres con obesidad, el ambiente folicular diferente, con una mayor presencia de triglicéridos, glucosa e insulina, se traduce en una peor calidad de los ovocitos. Una vez conseguido el embarazo, en las pacientes con obesidad y sobrepeso, se ha observado una mayor probabilidad de aborto y un aumento de las complicaciones tanto maternas como fetales (diabetes gestacional, hipertensión en el embarazo, fetos grandes para edad gestacional).

¿Cómo afecta el sobrepeso a la fertilidad en el varón?

Múltiples estudios documentan que el sobrepeso y la obesidad en el varón afectan a la calidad del semen. El principal parámetro que se altera es la movilidadde los espermatozoides, siendo menor en los varones obesos. Pero el sobrepeso también aumenta el índice de fragmentación del ADN espermático, es decir, afecta directamente al ADN de los espermatozoides lo que se traduce en una menor posibilidad de conseguir embarazo y un aumento del riesgo de aborto.

¿Cómo saber si tengo infertilidad?

Se denomina infertilidad de acuerdo a la OMS; a la dificultad que tiene una pareja para conseguir un embarazo espontáneo, tras 12 meses de relaciones sexuales regulares sin uso de métodos de planificación familiar; en mujeres mayores de 35 años se requieren solo 6 meses para establecar el diagnóstico.

Actualmente se estima que aproximadamente un 15-20 % de las parejas que buscan embarazo no lo logran durante el primer año de intentarlo. Es importante que si tú no lo haz logrado, acudas cuanto antes a una valoración con médicos especialistas en reproducción humana que permita identificar la posible causa y así establecer el tratamiento oportunamente.

¿Qué pruebas se usan para diagnósticar infertilidad?

El proceso diagnóstico consiste en buscar las causas responsables de la infertilidad en ambos integrantes de la pareja, ya que el análisis de uno sólo de sus componentes puede ser insuficiente para emitir una orientación diagnóstica.

Estas pruebas forman parte de un protocolo que, una vez concluido, le permite al especialista orientar el diagnóstico,  y sobre todo las posibilidades de embarazo según el tratamiento que se requiera.

El primer paso es acudir a una primera consulta en donde se realizará una historia clínica detallada de la pareja, valorando antecedentes personales y familiares, así como aquellos factores ambientales, laborales, o hábitos tóxicos, que puedan afectar la fertilidad. A la mujer se le realiza un ultrasonido ginecológico endovaginal, el cual es indoloro, y nos permite evaluar los órganos internos femeninos, como el útero y endometrio, así como valorar los ovarios y su reserva ovárica mediante el conteo de foliculos antrales.

Por otro lado al varón se realiza un análisis de la calidad de los espermatozooides, mediante un estudio llamado espermatobioscopía o seminograma, el cual se lleva a cabo idealmente durante la primera visita. Mediante una consulta de primera vez es posible detectar hasta el 80% de las causas de la infertilidad en la pareja, así como establecer el pronóstico y el tratamiento adecuado.

En ocasiones es necesario realizar algunas otras pruebas diagnósticas en casos seleccionados, como pueden ser estudios hormonales en sangre en días específicos del ciclo menstrual, estudios especiales para evaluar la permeabilidad de las trompas uterinas mediante la histerosalpingografía, o la evaluación de cavidad uterina mediante histeroscopía.

¿Qué significa tener hormona antimulleriana baja?

La hormona antimulleriana (AMH) es una proteína que producen los folículos del ovario; por lo que sus niveles no indican de manera adecuada la reserva de óvulos en una mujer, gracias a ella podemos conocer la reserva ovárica mediante una prueba de sangre. En la mayoría de las mujeres, a partir de los 20 años aproximadamente el descenso de la reserva ovárica inicia y a partir de los 35 años disminuye de forma drástica y la calidad de los óvulos empeora. Los niveles normales son: 1.2-4.0 ng/ml. Diversas organizaciones especializadas en reproducción humana han demostrado que mujeres con valores menores de 1.2 ng/mL tienen menos posibilidades de lograr un embarazo espontanemanete, y se les categoriza como pacientes con baja reserva ovárica. Lo cual no significa estrictamente que no podrán lograr un embarazo, pero sí en la mayoría de los casos requerirán un tratamiento como la fecundación in vitro para ser madres.

¿Cómo puedo embarazarme si tengo salpingoclasia?

La salpingoclasia, ligadura de trompas o tambien conocida como O.T.B es un método de planificación familiar que consiste en cerrar las trompas de Falopio cortando, cauterizando o utilizando anillos u otros dispositivos. De esta forma, los espermatozoides no podrán alcanzar al óvulo en la trompa y, por tanto, no se producirá la fecundación. En principio, se trata de un método irreversible y con una eficacia muy alta, la mujer lo elige cuando tiene la seguridad de que no querrá más embarazos. Pero las circunstancias de vida pueden variar y con ello los motivos que hagan que la mujer cambie de opinión.

Las opciones para volver a embarazarte tras haberte realizado la salpingoclasia son dos:

1.- Recanalización tubárica: Mediante cirugía idealmente laparoscópica se trata de reestablecer la anatomía de las salpinges femeninas, sin embargo el éxito de la cirugía depende del tipo de técnica realizada durante la oclusión y el daño de la trompa, se estima una tasa de éxito de 10-15 % en manos de cirujanos laparoscopistas expertos; en definitiva, si en el pasado te sometiste a una ligadura de trompas pero ahora haz cambiado de opinión, consulta con tu médico la mejor forma de proceder en tu caso pues la cirugía de reversión no siempre es posible. Hoy en día no se considera la mejor opción de tratamiento, pues en la mayoria de los casos para lograr el embarazo se requiere realizar una FIV.

2.- Fecundación in vitro: Es hoy por hoy el tratamiento de excelencia y más adecuado para las mujeres que anteriormente han realizado la salpingoclasia. La fecundación in vitro (FIV) es la técnica más empleada para volver a conseguir un embarazo, ya que evita a la mujer someterse a una cirugía al tiempo que aumenta el éxito de embarazo, llegando a alcanzar el 55% de éxito en el primer intento de transferecia embrionaria y hasta el 80% tras tres transferencias.
La FIV se realiza tras la estimulación ovárica de la paciente mediante medicación. Con ello se pretenden conseguir ovocitos de buena calidad, que posteriormente se extraerán y serán fecundados en laboratorio con semen de pareja o donante. Los embriones resultantes serán transferidos al útero, en espera de que implanten y se consiga el embarazo. De ésta manera se evita el uso y manipulación de las trompas uterinas.

¿Puedo embarazarme si tengo síndrome de ovarios poliquisticos (SOP)?

El síndrome de los ovarios poliquísticos consiste en la producción excesiva de hormonas masculinas por parte de los ovarios. Ésto causa el crecimiento de quistes y, como consecuencia, ovarios con un volumen de líquido y un número de folículos mayor de lo normal. Constituye la primera causa de infertilidad femenina de origen endócrino.

Los síntomas característicos son: Ciclos menstruales irregulares con anovulación, hirsutismo (exceso de vello en la cara, el pecho, el abdomen o los muslos), acné, obesidad.

Además, un 50% de las mujeres presenta resistencia a la insulina, la cual, a largo plazo, predispone a desarrollar diabetes, hipertensión arterial y alteraciones en los niveles de colesterol.

El diagnóstico se establece tomando en cuenta la historia clínica, las características de los ciclos menstruales, hallazgos de los ovarios durante el ultrasonido ginecológico, y análisis hormonales.

Si tu objetivo es quedar embarazada, es importante realizar cambios en tu estilo de vida:

  • Peso: mantenerte en un peso adecuado para tu estatura te ayudará a reducir los niveles de andrógenos (y restablecer la ovulación) y a controlar tus niveles de insulina.
  • Alimentación: es recomendable que sigas una dieta baja en grasas y controlada en hidratos de carbono, siendo la gran mayoría complejos (cereales, legumbres, hortalizas) para facilitar el control de los niveles de insulina.
  • Ejercicio físico: es muy importante realizar actividad física de forma regular. Te ayudará a mantenerte en tu peso adecuado y a controlar los niveles de azúcar en sangre para prevenir la diabetes.

Sin embargo muchas pacientes además de realizar cambios en su estilo de vida requieren tratamientos que favorezcan ciclos menstruales regulares e inducir la ovulación La inducción de la ovulación consiste en provocar una el crecimiento folicular múltiple, es decir, que sea más de un folículo el que alcance la madurez y, como secuencia, se libere más de un óvulo. Se consiguen más óvulos, más maduros y de mayor calidad y, como consecuencia, un aumento de probabilidades de lograr la fecundación.

Sin embargo en ciertos casos de mujeres con síndrome de ovario poliquístico no es posible lograr la ovulación con este tipo de tratamientos tras varios intentos, en ellas es necesario realizar tratamientos como la fecundación in vitro.

¿Cómo afecta la endometriosis la fertilidad?

Una de cada dos mujeres afectadas por esta patología tiene dificultades para conseguir el embarazo de forma natural. La endometriosis es una patología relativamente frecuente entre mujeres en edad fértil, y según su grado de afectación, influye directamente en las posibilidades de conseguir el embarazo. De hecho, una de cada dos mujeres que la padece
tendrá dificultades para conseguir el embarazo, y en los casos más complejos, será necesario recurrir a tratamientos de reproducción asistida.

Las afectaciones causadas por la endometriosis en el aparato reproductivo y el organismo de la mujer dificultan la concepción de forma natural. Estas alteraciones pasan por alteraciones anatómicas en la forma de la pelvis, disminución de la reserva ovárica y la calidad de los óvulos y unas características específicas del endometrio que dificultan la implantación del embrión. En algunas mujeres, además, es habitual tener alteraciones en las hormonas. En estos casos, cuando el embarazo no sea posible de forma natural se procederá a realizar un tratamiento de reproducción asistida como la fecundación in vitro.

Este tratamiento será más frecuente en el caso de endometriosis avanzadas y con un
mayor grado de afectación.

¿Cuándo está indicado realizar una FIV?

Esta técnica se recomienda como tratamiento para parejas con distintos tipos de infertilidad, ya sea de origen femenino, masculino o mixta. Es un tratamiento alternativo cuando han fallado otros tratamientos de fertilidad más sencillos o en pacientes con algunas de las indicaciones son las siguientes (una o varias):

  • Edad de la mujer mayor a 38 años
  • Infertilidad de más de 5 años
  • Obstrucción de las trompas de Falopio
  • Factor masculino alterado
  • Baja reserva ovárica
  • Endometriosis moderada o severa
  • Fallo repetido a tratamientos de baja complejidad
  • Pérdida Gestacional Recurrente o abortadora habitual
  • Necesidad de diagnóstico Genético preimplantatorio
  • Varón con vasectomía

¿Cuáles son las tasas de éxito de una FIV?

Las tasas de éxito de la fecundación in vitro, dependen de varios factores, pero sobre todo de la edad de la mujer, posibles enfermedades y patologías que tenga la paciente, calidad y cantidad de los ovocitos, calidad del semen y de la técnica empleada para la fecundación o número de embriones transferidos. La probabilidad de éxito en el primer intento de
transferencia embrionaria se situa entre el 45-55%. En ocasiones el éxito del embarazo no llega en el primer intento de transferencia embrionaria, sin embargo la probabilidad de quedar embarazada aumenta con el número de transferencias, alcanzando su máximo cuando se realizan todas las transferencias disponibles en tres intentos o ciclos consecutivos; alcanzando así tasas acumuladas de hasta el 80%.

Es importante saber que en fecundART estamos convencidos de que si existe una posibilidad de embarazo – por pequeña que sea – toda paciente tiene el derecho a conocerla, y a tomar su propia decisión.

¿Cuáles son los riesgos asociados a una FIV?

La Fecundación In Vitro (FIV) es un método de reproducción asistida en el que el esperma de un hombre y los óvulos de una mujer se unen en el laboratorio, es decir fuera del organismo materno.

Para ello hay que estimular el desarrollo de los folículos mediante medicamentos y luego puncionarlos para extraer los óvulos. Las complicaciones con estos medicamentos y los procedimientos empleados son raras, pero como con todos los tratamientos médicos, conllevan ciertos riesgos.

¿Los medicamentos usados durante la estimulación ovárica producen efectos secundarios?

Son muchos los fármacos que se emplean cuando una pareja va a realizar un tratamiento de fertilidad. Por lo general, se emplean medicamentos tomados o inyectables para el desarrollo folicular o estimulación ovárica, que serán auto adminstradas por la paciente.

Las opciones de medicamentos son múchas, y será el ginecólogo especialista en reproducción humana asistida quien determine y prescriba la más adecuada para cada paciente dependiendo de la reserva ovárica que ésta presente, de su edad, antecedentes médicos, patologías, es decir, la medicación será diferente y personalizada.

Algunos son muy sencillos de utilizar y sin prácticamente efectos secundarios y otros más complejos y con unos efectos secundarios a menudo percibidos más intensamente, similares a los efectos hormonales del ciclo femenino o incluso del propio embarazo.

Solamente en casos muy puntuales, donde se puede producir una hiperestimulación ovárica, es decir una respuesta exagerada al tratamiento, que podría necesitar algún tratamiento médico, realizar la transferencia embrionaria en un ciclo posterior o incluso ingreso hospitalario por retención de líquidos a nivel abdominal, pleural o aumento de peso. Pero esto ocurre en una minoría de las ocasiones gracias a los controles que se realizan durante el tratamiento.

Los posibles efectos secundarios incluyen:

  • Hematomas y dolor leve en el sitio de la inyección.
  • Náuseas y, ocasionalmente vómitos.
  • Reacciones alérgicas temporales, como enrojecimiento o picazón en la piel en el
    sitio de la inyección.
  • Sensibilidad en las mamas y aumento del flujo vaginal.
  • Síndrome de hiperestimulación ovárica, excepcionalmente. Si bien esta, en la
    mayoría de las ocasiones es leve con síntomas como náuseas, distensión
    abdominal, molestias ováricas y desaparecen con la menstruación posterior al
    tratamiento.

¿Qué riesgos tiene la extracción de óvulos?

El mayor riesgo derivado de la punción folicular es una infección y sangrado, lo cual es excepcional, dadas las estrictas medidas que se toman para que ni una ni otra ocurran. La aspiración ovárica es una cirugía sencilla que se realiza bajo anestesia (sedación leve intravenosa) y que dura unos 15 minutos. Durante la recuperación del óvulo, utilizamos
ecografía vaginal para guiar la inserción de una aguja delgada a través de la vagina hacia el
ovario y luego hacia cada folículo para extraer los óvulos.

Otros posibles riesgos de este procedimiento incluyen:

  • Dolor pélvico y abdominal leve: En la mayoría de los casos, el dolor desaparece en
    uno o dos días y se puede tratar con analgésicos.
  • Lesión en órganos cercanos a los ovarios, como la vejiga, el intestino o vasos
    sanguíneos: Muy raramente, las lesiones intestinales o de los vasos sanguíneos
    pueden requerir una cirugía y, ocasionalmente, transfusiones de sangre.
  • Infección pélvica: Las infecciones pélvicas posteriores a la extracción de óvulos o la transferencia de embriones son poco comunes porque se administran antibióticos en el momento de la extracción del óvulo.

¿Qué riesgos tiene la transferencia de embriones?

Para realizar la transferencia de embriones se usa un catéter que contiene los embriones para implantarlos suavemente en el interior del útero. Las mujeres que se someten a este procedimiento pueden sentir molestias muy leves cuando se pasa el catéter a través del cuello uterino o pueden tener manchas vaginales (sangrado leve) después.

A la hora de tomar la decisión de cuántos embriones hay que transferir, se deben tener en cuenta distintos factores como edad, calidad embrionaria, proyecto reproductivo personal. Por ello es fundamental valorar muy detenidamente los beneficios y riesgos de transferir uno o dos embriones en cada caso particular. Debido a que cualquier gestación múltiple aumenta el riesgo de problemas durante el embarazo. Se estima en más de un tercio las gestaciones gemelares que cursan con algún problema como aborto, restricción del crecimiento intrauterino (RCIU), parto prematuro. Cuantos más embriones se transfieren al útero, mayor es el riesgo. El médico debe transferir la cantidad mínima de embriones necesarios para proporcionar una alta probabilidad de embarazo con el menor riesgo de embarazo múltiple.

Otros posibles riesgos son:

  • Embarazo ectópico: Se produce cuando el embrión se implanta en un lugar fuera de la cavidad uterina como en alguna de las porciones de las trompas de Falopio, canal cervical o cavidad abdominal.
  • Aborto natural: La pérdida del feto tras su implantación es algo que puede ocurrir en aproximadamente el 20% de los embarazos. Generalmente tiene lugar en las primeras semanas de gestación.

¿En cuánto tiempo puedo saber si el tratamiento tuvo éxito?

Sabemos que uno de los momentos más importantes durante un tratamiento es saber si tuvo éxito. Afortunadamente con el avance de la tecnología, hoy, saber si tuvo éxito es posible unos cuantos días después de concluir el tratamiento. En el caso de realizar un tratamiento de baja complejidad, como la inducción de la ovulación con coitos programados o inseminaciones intrauterinas, es necesario realizar la prueba de embarazo (HCG beta cuantitativa) 14 días posterior a los coitos o la inseminación.

En el caso de realizar un tratamiento de fecundación in vitro, si la transferencia de embriones fue en día 3 de desarrollo habrá que realizar la prueba de embarazo (HCG beta cuantitativa) 11 días después de la transferencia embrionaria; si los embriones transferidos fueron de día 5 de desarrollo (etapa de blastocisto) deberá realizarse tan solo 9 días después.

¿ Es posible saber el sexo de los embriones?

Conocer el sexo del futuro bebé (embrión) antes de ser transferido al útero es posible. De hecho, ésta estrategia ha sido utilizada desde hace años para evitar la transmisión de enfermedades hereditarias ligadas a los cromosomas sexuales.
Él método utilizado es el Diagnóstico Genético Preimplantación, el cual se realiza mediante una biopsia embrionaria en el quinto día de desarrollo embrionario (Etapa de Blastocisto), que permite conocer todos los cromosomas del embrión y definir si es un embrión sano y saber el sexo antes de implantar el embrión en el útero materno.
La eficacia de la técnica alcanza el 99%; y para poder realizarlo es necesario llevar a cabo una fecundación in vitro (FIV).

Pero, ¿existen otros métodos de selección de sexo?, la respuesta es SI, pero son muy poco confiables; una técnica consiste en separar los espermatozoides según su velocidad, porque se supone que los más rápidos son los que portan un cromosoma Y, y darían lugar a un niño, y los más lentos, que portan el cromosoma X, darían lugar a una niña. El porcentaje de error está entre el 20 y el 30 por ciento, siendo incluso mayor cuando el sexo buscado es el de una niña; por lo que no se recomienda realizarlos de rutina.