pareja sosteniendo foto de embrión

¿Qué es la Fecundación In Vitro y cómo me puede ayudar a quedar embarazada?

Desde el punto de vista más técnico, la Fecundación In Vitro (FIV) es la unión del espermatozoide de un hombre y el óvulo de una mujer en una placa de petri (plato de laboratorio). 

In Vitro significa, “por fuera del cuerpo”, mientras que “Fecundación” indica el ingreso del espermatozoide dentro del óvulo.

¿Por qué se conoce de esta forma? En condiciones normales, la Fecundación sucede dentro del cuerpo de la mujer. Si dicho óvulo fecundado se adhiere al revestimiento del útero y sigue creciendo, es en ese momento cuando se genera el embarazo. Eso pasa cuando la concepción natural o sin ayuda sucede. 

La Fecundación In Vitro (FIV) es un método de Tecnología de Reproducción Asistida o ART como se conoce por sus siglas en inglés. Este método es uno de los más efectivos en cuanto a lograr embarazos programados en parejas que han batallado durante años sin lograr la concepción natural deseada.

Es muy probable que las parejas que eligen comenzar un tratamiento de Fecundación In Vitro ya hayan probado otro tipo de tratamientos, pero en realidad la vía ideal para tratar una posible infertilidad es asistiendo a una consulta de valoración para que médicos especialistas puedan indicar qué es lo más recomendable. 

¿Quieres saber más sobre la Fecundación In Vitro? Acompáñanos en esta lectura con la que podrás entender los detalles principales sobre esta forma de Tecnología de Reproducción Asistida.[/vc_column_text]

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¿Cómo la Fecundación In Vitro te ayuda a quedar embarazada?

Existen 5 pasos fundamentales para que la Fecundación In Vitro suceda de la mejor manera. Si sigues leyendo podrás entenderlos todos.

I. Estimulación o superovulación

Lo primero que se debe hacer es administrar medicamentos a la mujer.

Esos fármacos para la fertilidad se recetan con el objetivo de aumentar la generación de óvulos.

Lo normal es que una mujer produzca 1 óvulo por mes, mientras que al ingerir estos fármacos es común que se generen varios.

También es común que, durante este primer proceso, a la mujer se le realicen ultrasonidos vaginales regulares para examinar los ovarios y pruebas de sangre para vigilar las variaciones hormonales que puedan suceder. 

II. Extracción o retiro del óvulo

En la etapa 2 es necesario realizar una intervención quirúrgica menor, o ambulatoria, que se denomina aspiración folicular, en la cual se extraen los óvulos del cuerpo de la mujer.

A la paciente se le suministran fármacos analgésicos para que dicha intervención no genere dolor en ningún momento.

Se deben utilizar proyecciones de ultrasonido como una referencia o guía, antes de que el personal médico introduzca una aguja muy delgada en la vagina y el ovario, hasta llegar a las bolsas que contienen los óvulos, que se llaman folículos.

Esa aguja debe tener una conexión a un equipo de succión que retira los óvulos y luego extrae el líquido fuera del folículo, pero uno a la vez.
Este procedimiento debe realizarse nuevamente en el otro ovario. Es común que las mujeres presenten cólicos luego de la pequeña cirugía, pero esas sensaciones suelen desaparecer al día siguiente del retiro de los óvulos. 

Por cierto, cuando una mujer no puede producir óvulos, lo recomendable es utilizar donaciones.

III. Inseminación y Fecundación In Vitro

Cuando llega el momento del paso 3, los expertos en Tecnología de Reproducción Asistida ya deben haber evaluado la calidad de los óvulos extraídos de la mujer, para luego, mediante un proceso de selección, se pueda elegir al mejor o los mejores para el tratamiento de Fecundación.

El siguiente paso es colocar el espermatozoide del hombre con los óvulos de mejor calidad. Ese proceso se llama inseminación.

El espermatozoide y el óvulo se resguardan en una cápsula con ambiente controlado. Comúnmente dicho espermatozoide fecunda a óvulo en unas horas, luego de que se realiza la inseminación. 

Si los médicos especialistas consideran que es muy poco probable que el espermatozoide fecunde el óvulo, el mismo se puede inyectar dentro del óvulo directamente. Esa práctica se llama Inyección Intracitoplásmica de Espermatozoides. 

Estas inyecciones se pueden realizar en cualquier tratamiento de Fecundación In Vitro, siempre y cuando el médico especialista lo considere necesario.

IV. El momento de cultivar el embrión

El óvulo fecundado se divide y se convierte en un embrión. Personal calificado de laboratorio lo vigila para asegurarse de que dicho embrión esté creciendo de la mejor manera. Esta parte del proceso es fundamental porque si el embrión no crece es muy poco probable que pueda ser utilizado para el tratamiento. 

Alrededor de 5 días después, el embrión presenta distintas células que se dividen de forma activa y constante en su interior.
Este es el momento adecuado para que las parejas que presentan riesgo alto de transmisión de algún trastorno genético, hereditario, contemplen la posibilidad de hacerse un diagnóstico genético preimplantatorio. Esta fase optativa se puede realizar entre 3 y 4 días luego de la Fecundación In Vitro. 

Cuando los padres deciden realizarla, lo que se debe hacer es que el personal de laboratorio retire una célula de cada embrión para examinarla en busca de trastornos genéticos muy específicos.

La Sociedad Estadounidense para la Medicina Reproductiva siempre recomienda hacer este procedimiento en la etapa 4 de la Fecundación In Vitro, porque al hacerlo se disminuye de forma radical la posibilidad de transmisión de algún trastorno hereditario al hijo. 

Además, de esta forma los padres pueden decidir qué embriones van a implantar en el cuerpo de la mujer.

V. Transferir el embrión

Los embriones fecundados se colocan dentro del útero de 3 a 5 días luego de todo el proceso previo. 

La mujer está despierta durante todo el proceso, el cual comienza con la introducción de un artefacto tubular delgado, conocido como catéter, donde están almacenados los embriones. 

El catéter transita el cuello uterino hasta el interior del útero. Al momento que un embrión se pega en el revestimiento y crece, es cuando se produce el embarazo.

¿Qué puede suceder si se implantan más de un embrión? Hacerlo puede significar la gestación de gemelos o trillizos o más. Realmente saber qué puede generarse con exactitud es muy complejo en esos casos, porque ese resultado depende de factores y variables determinantes, como la edad de la mujer que se sometió al tratamiento.

¿Qué sucede cuando termina el tratamiento de Fecundación?

Una vez concluida la transferencia de embriones, la mujer debe tener horas de descanso continuas en las próximas 24 horas.

No se indica reposo absoluto porque el procedimiento no es tan delicado, a menos que exista algún riesgo de generar un Síndrome de Hiperestimulación Ovárica, pero de presentarse el médico especialista debe estar capacitado para identificarlo, según los síntomas de la paciente. 

En la mayoría de los casos se les  indica, a las mujeres que se someten a la Fecundación In Vitro, a que tomen píldoras de progesterona durante 8 semanas, hasta 10, luego de la transferencia embrionaria.

Esta hormona es fundamental para el embarazo, porque es sexual y segrega el ovario femenino y la placenta. Básicamente  tiene la función de preparar el útero para la recepción del embrión fecundado.

Este efecto de la progesterona ayuda al útero para que el embrión pueda implantarse y generar el embarazo. 

El riesgo de no tomar este tratamiento posterior a la fecundación es importante, porque las mujeres embarazadas que no lo hacen tienen más posibilidades de sufrir un aborto espontáneo. 

¡Y listo! 12 o 14 días después de la transferencia de embriones, la mujer debe someterse a pruebas de embarazo para conocer el resultado del tratamiento.

¿A quién ayuda la Fecundación In Vitro?

Dependiendo del caso, porque todos presentan sus particularidades, la Fecundación In Vitro es una herramienta útil que ayuda a parejas con problemas de fertilidad, en la búsqueda de cumplir su objetivo de quedar embarazadas. 

Entre los casos de infertilidad que puede resolver se encuentran: 

  • Obstrucción o daño grave de las trompas de Falopio;
  • Edad materna avanzada;
  • Endometriosis, que se presenta cuando tejido anormal crece fuera del revestimiento uterino;
  • Obstrucción o bajo conteo del conteo de espermatozoides. 

¿Tu pareja y tú están sufriendo por algunos de estos problemas de fertilidad?

No te preocupes, es más común de lo que parece. 

La Organización Mundial de la Salud estima que 1 de cada 4 parejas padece algún problema de fertilidad. 

En México no hay excepción. Al menos 1.5 millones de parejas tienen este tipo de problemas. Lo más complejo es que al menos la mitad se niega a recibir o buscar tratamientos por miedo a prejuicios de la sociedad. 

¡No permitas que el “miedo al qué dirán” te paralice! Existen opciones médicas profesionales con años de experiencia que te pueden ayudar. 

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