Pruebas Genéticas

Con el desarrollo de la genética médica y molecular, éstas técnicas aplicadas en el campo de la Medicina Reproductiva han permitido maximizar las probabilidades de tener un bebé sano en casa. Con las pruebas genéticas se puede evitar que el bebé presente enfermedades cromosómicas como síndrome de down, síndrome de Edwards, síndrome de Patau, entre otros.

Diagnóstico Genético Preimplantacional

El Diagnóstico Genético Preimplantacional (PGTa), consiste en realizar una biopsia al embrión en desarrollo en etapa de blastocisto (día 5 de desarrollo), con el fin de obtener células del trofoblasto y poder ser analizadas genéticamente y determinar su estado cromosómico. De ésta manera se asegura que el embrión transferido al útero materno sea sano, además de conocer el sexo del futuro bebé.

Análisis de Receptividad Endometrial

El análisis de Receptividad Endometrial (ERA), es un estudio que evalúa la receptividad endometrial de la mujer, determina la ventana de implantación personalizada de cada paciente estableciendo el momento óptimo para la transferencia de embriones. Éste estudio genético nos permite mejorar de manera significativa las tasas de embarazo y es útil realizarlo en pacientes con antecedente de fallos de implantación.

Análisis de Compatibilidad Genética

Es una prueba que permite evitar la transmisión de más de 600 enfermedades genéticas estudiando la compatibilidad genética de los padres. Se realiza de manera muy sencilla, tomando una muestra de sangre de ambos y utilizando una novedosa tecnología de pruebas genéticas de secuenciación masiva de ADN (NGS) que analiza miles de mutaciones genéticas del padre y de la madre. Una vez estudiados, se comprueba si hay genes alterados que pudieran ser heredados y causar enfermedades dominantes o recesivas en los hijos.

Detección de enfermedades raras en donantes

Durante el tratamiento de ovodonación es crucial asegurarnos que los óvulos sean sanos, es por eso que en fecundART realizamos a todas las donantes estudios y pruebas genéticas que permiten detectar portadoras de alguna enfermedad genética de las 250 identificadas.

Actualmente, la mayoría de las personas son portadoras de alguna enfermedad genética sin saberlo: aún siendo portadores, no desarrollarán la enfermedad. De hecho, 4 de cada 100 parejas corren el riesgo de transmitir una de estas enfermedades a sus hijos.